lunes, 30 de junio de 2014

Hoy agustin está en... Huanchaco, Peru.


Breve agregado al post anterior: Se me había olvidado contar que en Lima aproveché de visitar el Centro Cultural Peruano Japonés... un monstruo de centro.



Allí jugué go. Justo el día que fui no había muchos jugadores (sólo 5), pero me dijeron que normalmente iban más. Fin agregado.



Escapando del frío, me dirigí 9 horas al norte de Lima, donde se encuentra Trujillo, la 3ra ciudad más grande del Perú.


Trujillo no tenía mucho atractivo, así que rápidamente tomé una micro que en 15 minutos me dejó en la costa, en Huanchaco.

Huanchaco es un pueblito de surfistas ashi todoshuper buena onda brother, buscas weed?. Es minúsculo y no hay mucho que hacer excepto relajarse frente al mar, y surfear.


Los pobladores se dedican a pescar y pasear turistas usando los tradicionales "caballitos de totora"... mitad canoa, mitad tabla de surf.



El invierno me sigue los pasos de cerca, y aunque acá la temperatura ha aumentado con respecto a Lima, el agua todavía está fría...



Muy cerca se encuentran las ruinas de Chan-chan. Aunque en estética y en ubicación gana Machu Picchu, hay que reconocer que Chanchan gana en dimensiones...


En serio, miren esa pared, solo le falta
una turba de zombies intentando treparla.

Las construcciones adentro de los muros tenían
rendijas para permitir circular aire.

Una reserva de agua dentro de los muros, en el medio del desierto.

Chan-chan, haciendo pixel art desde el 850.

Chanchan está compuesta por 9 palacios gigantes hechos de barro, debido a que al morir el gobernante, su heredero debía empezar el suyo propio.

En las ruinas es posible ver perros peruanos.

Debido al poco pelo que tienen, son mucho más 
cálidos al tacto que los perros comunes, siendo usados
para aliviar dolores del reumatismo o simplemente como guateros.


1 comentario:

  1. No puedo esperar a tener mi propio perro-guatero.

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