jueves, 28 de agosto de 2014


Hoy agustin está en... Tena, Ecuador.



Las últimas semanas las pasé en una comunidad hippie/yogi/hare krishna, ubicada a 30 minutos de Tena.

La finca es dirigida por dos devotos de krishna, Bragha y Brahia (?), y otros semipermanentes coordinadores del lugar que incluyen budistas, hippies y veganos.

El trasfondo principal de la finca es desarrollar una comunidad basada en la permacultura, buscando eventualmente ser capaz de sostener 20 personas sólo con producción propia.









Abriendo semillas de cacao + facial.


Ceremonia del cacao

 Nuestra habitacion, donde tuvimos encuentros con una tarántula y un murciélago.

Una de las chicas argentinas era del circo.


Las mañanas comenzaban antes de la salida del sol, a las 5:30, con la alabanza a Krishna.



Luego de eso, a las 6:30, aún en ayunas, 1 hora y media de yoga.


La experiencia de yoga fue muy semejante a mis intentos anteriores de practicarlo:






Dado que ambas actividades mañaneras era optativas, confieso que fueron más las veces que me quedé durmiendo que las que logré despertarme.


Luego viene el desayuno, a las 8:00 am. Que tambien se recibe cantando...



Luego del desayuno, a trabajar. Las tareas se reparten por cupos, e incluyen limpiar la casa, trabajar en el jardín, trabajar en construcción, en la cocina, en el campo o ir a la ciudad de compras. Dado que yo venía interesado en las plantaciones, siempre me ofrecí para ir a las terrazas con los cultivos.

Nuestro trabajo consistía en remover tierra de un lado a otro para hacer terrazas en la pendiente. Luego alisarlas con un gradiente mínimo para que capturaran el agua, y finalmente darle nutrientes tapándolas con materia verde y legumbres.


Alrededor de las 13:30 sonaba el cuerno. 


Sonaba 3 veces, por lo que me sobresaltó el primer día... ya estaba sacando mi espada de acero valyrio, cuando me explicaron que era el aviso de que la comida estaba servida.


Los tres platos al día son estrictamente veganos (ni leche, ni huevos, ni quesos). Y por la cultura védica, tampoco incluian cebolla ni ajo, por sus efectos sobre la mente. Algunas personas tampoco comían azucar, o gluten... por lo que honestamente a mi me sorprendió ver que los platos tuvieran algo de comida encima.

Hablando en serio, la comida era muy buena. Probé una tarta buenísima de zapallos, un puré de batata para chuparse los dedos y una lasaña que lo único que tenia de lasaña era el nombre, porque todo lo que contiene una lasaña estaba prohibido. Pero toda la comida era realmente buena e imaginativa.


Pero no tomen mi palabra... después de  1 hora y media de yoga, y 5 horas de trabajo en el campo, a veces uno se encuentra saboreando cualquier cosa.



Ya a partir de las 15:00 teniamos el resto de la tarde libre, y podías dedicarte a ir a la piscina, a la ciudad o simplemente a dormir en las hamacas. A veces alguien se ofrecía para hacer talleres asi que era posible aprender a bailar, a hacer masajes, o aprender sobre alimentacion.




Al atardecer, otra adoración a Krishna, y luego la cena.


Cuando llegué me preguntaron si comía carne, me advirtieron que era común el síndrome de abstinencia, y que algunos viajaban frecuentemente a la ciudad a comer. Siendo vegetariano ya por mucho tiempo, deseche la advertencia ya que a mí no se me aplicaba. Vivir en la finca sin volver a la ciudad por dos semanas iba a ser facilísimo... incluso estaba dispuesto a no revisar mi correo... sí, así de decidido iba...

Lo que uno no sabe es a cuantas otras cosas tu organismo es adicto, y cuando empiezas a alimentarlo sanamente (realmente sano), los síntomas aparecen...




Vivir en la selva con gente que no quiere matar fauna, genera una cantidad de situaciones particulares... como...


O duchandose...

O trabajando en las terrazas...

O preparando el desayuno...




Entre las cosas novedosas que aprendí: que en una cocina de krishna, hay dos lavabos, uno para las ollas y utensillos de cocina, y el otro para los platos, vasos y cubiertos que se usan para comer. No puedes mezclarlos ni lavarlos en el lavabo que no les corresponde. Tampoco pueden tocarse entre sí. Por ejemplo, ni se te ocurra limpiar el cucharón del pure con tu cuchara; o tocar con tu vaso el cucharon para servirse té, o usar un plato para tapar una olla. Tampoco se puede beber ni comer dentro de la cocina, y no puedes probar la comida, ya que primero se le debe ofrecer a krishna, así que sólo sabes si te quedo buena cuando todos se estan sirviendo.



La segunda cosa que aprendí, fue a usar un baño seco. Aquí una grafica explicativa:



Osea... es como un embudo con una caja de arena para gatos.

domingo, 10 de agosto de 2014

Hoy agustín está en... Baños, Ecuador.


Baños de Agua Santa es un pueblito muy turístico en un valle. Está compleatamente rodeado de montañas. A pie del volcán Tungurahua, actualmente en erupción.


Vista desde el puente principal.







Es un centro de visitantes, principalmente los fines de semana que realmente se llena. Durante la semana está muy bien.

Recibe su nombre por los "baños" (termas) que hay en la zona. El primero está en la misma ciudad, al pie de una cascada.


Y los otros, un poco más pintorescos, están a 2km, en un valle...

Porque nada dic "relájate" como estar en el valle al pie de un volcán activo.




Entre las cosas obligadas que hacer si visitas este lugar:

 La casa del árbol, luego de trepar 2 horas llegas a
una simpática experiencia.


Comer dulces de caña, que están por todos lados.
En la foto, el clásico "amasador" de los dulces.
Eso sí, si no te gustan los dulces manoseados, sáñtate esta recomendación.


Agárrate una bici por 5 dólares y por la ruta camino a Puyo encontrarás numerosas cascadas y actividades turísticas como bungee, canopy y rafting. Es todo en baada asi que ni un problema. Es por la ruta eso sí, pero hay bastante señalizaciones (y turistas) como para que los vehículos sepan que van a encotrar bicicletas a un costado.








A unos 30 km, el famoso Pailón del diablo, una cascada enorme con mucha potencia.
es posible caminar justo hasta detrás del chorro.


A la vuelta, para la subida, algunos locales usan camiones
para transportar a los ciclistas por 2 dólares.